
Imágenes recientes muestran el inicio de las pruebas de un sistema artesanal de defensa activa contra drones, apodado “KAZ antidrones”, desarrollado a partir de los lanzadores del sistema 902 “Tucha”, tradicionalmente utilizados para disparar granadas de humo desde vehículos blindados rusos.
Esta vez, sin embargo, los tubos del Tucha no lanzan cortinas de humo, sino haces de elementos de impacto destinados a neutralizar drones FPV enemigos en aproximación.
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Un “cañón” improvisado contra drones FPV
En la práctica, el nuevo sistema funciona como una gran escopeta montada en vehículos blindados, diseñada para disparar cargas con plomo de varios calibres o pequeños proyectiles múltiples. Según los informes, los disparos con munición fragmentada resultaron más eficaces para derribar drones en vuelo bajo.
A pesar de la creatividad de la solución, los resultados de las pruebas siguen siendo modestos. Los operadores todavía enfrentan serias dificultades relacionadas con la precisión y el tiempo de reacción.
Actualmente, el disparo de las contramedidas se realiza “a ojo”, basándose en las instrucciones de un observador externo.
Esta limitación reduce significativamente la eficacia del sistema en condiciones reales de combate, donde los drones FPV se mueven a gran velocidad y en trayectorias impredecibles.

Potencial de mejora
Los especialistas señalan que el éxito del proyecto dependerá de su integración con sensores automatizados —como radares compactos, cámaras con inteligencia artificial o detectores acústicos capaces de identificar y rastrear drones de forma autónoma.
“Si logran integrar el sistema con estos sensores, la idea podría funcionar”, evaluó un analista militar. “De cualquier modo, es mejor que nada, viniendo de los tradicionales despachos de diseño, en el cuarto año de guerra.”
Fuente e imágenes: Telegram @milinfolive | Zvezda. Este contenido fue creado con la ayuda de IA y revisado por el equipo editorial.
