
La nueva aeronave turbohélice de ENAER fue presentada en Santiago y podría marcar el inicio de una nueva etapa en la formación de pilotos militares chilenos.
Chile presentó oficialmente el T-40 Newen, su nuevo avión de entrenamiento militar, en una ceremonia realizada en la Base Aérea de El Bosque, en Santiago, el 7 de abril de 2026. Desarrollado por ENAER, el modelo llega para ocupar un espacio estratégico en la aviación militar del país y abrir el camino para sustituir al ya veterano T-35 Pillán.
La nueva aeronave turbohélice representa más que una simple actualización de flota. El T-40 Newen surge como un símbolo de renovación para la Fuerza Aérea de Chile, que busca modernizar la etapa inicial de la formación de sus pilotos con una plataforma nacional más actual y alineada con las exigencias del entrenamiento militar contemporáneo.
El primer vuelo del prototipo, designado X-201, tuvo lugar en diciembre de 2024, pero fue en octubre de 2025 cuando la aeronave recibió oficialmente el nombre Newen, un término de origen mapuche que significa “fuerza”. El ejemplar ahora presentado, con número de serie 160, ya fue exhibido con las insignias de la Fuerza Aérea de Chile, lo que refuerza el avance concreto del programa.

La expectativa es alta. La propia fuerza aérea chilena confirmó la necesidad de 33 nuevas aeronaves, en caso de que se liberen los recursos necesarios. Actualmente, el país aún mantiene en operación 48 unidades del T-35, actualizadas al estándar T-35A1, pero el nuevo T-40 debería asumir el protagonismo como principal plataforma de instrucción básica.
El movimiento también marca un giro importante para la industria aeronáutica chilena. El T-35 Pillán, que entró en servicio en los años 1980, construyó una sólida trayectoria y se convirtió en uno de los entrenadores militares más conocidos de la región, con exportaciones a Panamá, Paraguay y República Dominicana. Ahora, el T-40 Newen intenta dar continuidad a ese legado en una nueva generación.
El debut público del modelo ante una audiencia más amplia tendrá lugar en la FIDAE 2026, en Santiago, donde la aeronave debería ganar aún más visibilidad entre autoridades, operadores y empresas del sector defensa. La presentación refuerza la ambición chilena de mantener capacidad propia en el desarrollo de aeronaves militares y renovar su estructura de formación aérea con un proyecto nacional.
Si el plan avanza como se espera, el T-40 Newen podría convertirse en el nuevo rostro de la instrucción militar chilena y cerrar, poco a poco, la larga era del Pillán.
Fuente e imágenes: ENAER. Este contenido fue creado con ayuda de IA y revisado por el equipo editorial.
