
Una ofensiva con misiles y drones contra la Base Aérea Prince Sultan dejó militares estadounidenses heridos y alcanzó aeronaves críticas para vigilancia, mando aéreo y reabastecimiento en Oriente Medio.
Los reportes públicos difieren sobre el total de heridos, señalando al menos 10 y hasta 12.
Un ataque iraní con misiles y drones contra la Base Aérea Prince Sultan, en Arabia Saudita, el 27 de marzo, alcanzó uno de los principales centros de la presencia aérea de Estados Unidos en Oriente Medio y dejó militares estadounidenses heridos. Además de las bajas, la ofensiva también dañó aeronaves de alto valor estratégico, entre ellas un E-3 Sentry AWACS y aviones de reabastecimiento aéreo.
Los reportes divulgados hasta ahora varían sobre el número total de heridos. Associated Press informó que el ataque dejó al menos 10 militares heridos, con dos en estado grave, mientras que Reuters reportó 12 heridos, también con dos casos graves. Air & Space Forces publicó que la acción incluyó al menos un impacto de misil en la base, además del uso de múltiples drones.
La gravedad del episodio aumenta porque la Base Aérea Prince Sultan es utilizada como un punto central para operaciones de vigilancia, mando y reabastecimiento en la región.
El daño a un E-3 Sentry llama la atención porque se trata de una plataforma esencial para alerta aérea temprana, coordinación de misiones y control del espacio de batalla. También hubo daños a aviones cisterna, fundamentales para mantener cazas y otros medios en operación durante largos periodos.
En la práctica, un ataque de este tipo puede reducir temporalmente la capacidad de Estados Unidos para sostener una presencia aérea continua sobre áreas sensibles de Oriente Medio.
La pérdida o indisponibilidad de medios de mando aerotransportado y reabastecimiento afecta la planificación de misiones, la coordinación entre aeronaves y el tiempo de permanencia en el aire.
El caso también contradice evaluaciones recientes de autoridades estadounidenses sobre la capacidad ofensiva iraní. El comandante del CENTCOM, almirante Brad Cooper, afirmó días antes que los lanzamientos iraníes de misiles y drones habían caído más de un 90% desde el inicio del conflicto el 28 de febrero.
Aun así, el ataque del 27 de marzo indica que Teherán todavía conserva medios para alcanzar posiciones de Estados Unidos y activos estratégicos en la región.
Pictures show the total loss of 81-0005, an E-3G “Sentry” Airborne Early Warning and Control (AEW&C) Aircraft with the U.S. Air Force’s 552nd Air Control Wing based out of Tinker Air Force Base, Oklahoma, following yesterday’s Iranian ballistic missile and drone attack on Prince… pic.twitter.com/NNnILybnrU
— OSINTdefender (@sentdefender) March 29, 2026
Fuente e imágenes: X @sentdefender | X @USAFCENT | USAF. Este contenido fue creado con ayuda de IA y revisado por el equipo editorial.
