
La Fuerza Aérea Argentina anunció el retiro definitivo de los cazas A-4AR Fightinghawk, poniendo fin a casi 60 años de operación de estos aviones en el país.
Según el sitio The War Zone, el retiro oficial fue comunicado en la Base Aérea de Villa Reynolds, en la provincia de San Luis, sede de la V Brigada Aérea y última unidad argentina en operar el modelo.
La decisión se produce en medio de la incorporación de los primeros cazas F-16, que pasarán a asumir el papel de principal aeronave de combate de Argentina. El gobierno argentino afirmó que los altos costos de mantenimiento y logística de los antiguos Fightinghawk hicieron que la operación de la flota fuera económicamente insostenible.

Los A-4AR eran versiones modernizadas de antiguos A-4M y OA-4M de la Marina de Estados Unidos. La relación de Argentina con el A-4 comenzó en 1966, cuando el país se convirtió en el primer operador extranjero del Skyhawk.
El modelo participó en la Guerra de las Malvinas en 1982, realizando cientos de misiones contra fuerzas británicas. Pilotos argentinos utilizaron los aviones en ataques a baja altitud contra buques de la Marina Real, en operaciones consideradas algunas de las más arriesgadas del conflicto.

Las aeronaves recibieron mejoras en la década de 1990 por parte de Lockheed Martin, incluyendo el radar AN/APG-66 y nuevos sistemas de navegación, HUD, HOTAS y capacidad para emplear misiles AIM-9M Sidewinder.
A pesar de las mejoras, los Fightinghawk terminaron asumiendo misiones más allá de las originalmente previstas, especialmente tras el retiro de los cazas Mirage argentinos en 2015. Durante años, se convirtieron en la principal plataforma de defensa aérea del país.
Con el retiro de los A-4AR, Brasil pasa a ser el último operador militar del Skyhawk en América del Sur, manteniendo versiones modernizadas AF-1 en la Aviación Naval.
— FuerzaAéreaArgentina (@FuerzaAerea_Arg) May 14, 2026

Foto: Fuerza Aérea Argentina. Este contenido fue creado con la ayuda de IA y revisado por el equipo editorial.
