
La Fuerza Aérea de Estados Unidos realizó un ejercicio de fuego real con un bombardero furtivo B-2 Spirit al norte de las Islas Marianas, en el Pacífico. La operación incluyó el lanzamiento del misil antibuque de largo alcance AGM-158C LRASM contra un objetivo marítimo, dentro del ejercicio Valiant Shield 2026.
La actividad fue realizada por las Pacific Air Forces en coordinación con militares de la Marina de Estados Unidos, en una demostración de capacidad conjunta para operaciones de ataque marítimo en áreas distantes y de alta complejidad.
+ Airbus prepara la modernización del helicóptero Tiger MkIII para guerras de alta intensidad
+ Video de Juliana Bonde cantándole a su perro en el escenario encanta a los fans
El punto central del ejercicio fue el empleo del Long Range Anti-Ship Missile, conocido por la sigla LRASM. El armamento fue desarrollado para localizar y atacar buques a largas distancias, ampliando la capacidad de las fuerzas estadounidenses para actuar contra amenazas navales sin depender de la aproximación directa de la aeronave al objetivo.

La prueba llama la atención porque combina dos capacidades estratégicas: el alcance global y la baja firma radar del B-2 Spirit con un misil antibuque diseñado para operar en entornos disputados. En la práctica, esto refuerza el mensaje de que Estados Unidos busca mantener capacidad de respuesta en el Indo-Pacífico, una región marcada por la creciente competencia naval, disputas territoriales y una presencia militar ampliada de China.
La ubicación del ejercicio también es relevante. Las Islas Marianas, Guam, el Mar de Filipinas y las rutas cercanas a Taiwán forman parte de un área considerada esencial para la proyección de poder de Estados Unidos y sus aliados. En caso de una crisis regional, esta franja del Pacífico tendría un papel importante en el movimiento de fuerzas, la protección de las líneas marítimas y el apoyo a operaciones conjuntas.
El contexto geopolítico con China
El lanzamiento del LRASM desde un B-2 ocurre en un momento de creciente atención sobre la postura militar china en torno a Taiwán, en el Mar del Sur de China y en el Pacífico Occidental. Pekín considera a Taiwán parte de su territorio y ha intensificado la presencia de buques, aeronaves y medios de la Guardia Costera en zonas cercanas a la isla, mientras Estados Unidos y sus aliados defienden el mantenimiento de la libertad de navegación y del statu quo regional.
China también viene expandiendo su capacidad naval, con portaaviones, modernos buques de superficie, submarinos y misiles de largo alcance. Para Washington, ese avance exige fuerzas capaces de operar a grandes distancias, con precisión y de forma integrada entre aire, mar, espacio, ciberespacio y comunicaciones.
En este escenario, el uso del B-2 con el LRASM no debe verse solo como una prueba de armamento, sino como un mensaje de disuasión. La demostración indica que Estados Unidos pretende mantener medios capaces de alcanzar objetivos marítimos relevantes incluso en áreas protegidas por sistemas avanzados de vigilancia y defensa.
Adaptación del bombardero furtivo al entorno naval

Aunque el B-2 es más conocido por misiones estratégicas de largo alcance contra objetivos terrestres, el lanzamiento del LRASM muestra una adaptación importante del bombardero furtivo al entorno naval. Esto amplía el papel de la aeronave en escenarios en los que el control del mar y la protección de las rutas marítimas se vuelven decisivos.
El general Kevin B. Schneider, comandante de las Pacific Air Forces, afirmó que el desempeño del B-2 refuerza la necesidad de adaptación y flexibilidad ante nuevos desafíos de seguridad. Según él, la capacidad de ataque marítimo ayuda a Estados Unidos a proteger sus intereses nacionales y a mantener una ventaja operativa en el Pacífico.
Valiant Shield

Valiant Shield es un ejercicio militar de gran escala realizado en el Indo-Pacífico para integrar fuerzas estadounidenses y aliadas en operaciones aéreas, navales y conjuntas. Este tipo de entrenamiento permite probar comunicaciones, planificación, movilidad, empleo de sistemas avanzados y coordinación entre diferentes ramas de las Fuerzas Armadas.
Un SINKEX, abreviatura de Sinking Exercise, es un ejercicio controlado en el que se utiliza un objetivo marítimo para evaluar capacidades de ataque, coordinación y precisión en un entorno realista. A pesar del nombre técnico, el objetivo principal es validar procedimientos, integrar plataformas y demostrar preparación operativa.
Fuente: Pacific Air Forces / U.S. Air Force / U.S. Navy. Este contenido fue creado con la ayuda de IA y revisado por el equipo editorial.
