
Las fuerzas rusas presentaron una nueva modificación de campo, apodada “erizos de asalto”: tanques equipados con enormes estructuras de cables de acero, redes de arrastre de minas y sistemas de guerra electrónica para enfrentar drones FPV en la línea del frente.
Las imágenes, difundidas por el canal Vodohray en Telegram, muestran un T-80BVM equipado con una red de arrastre TMT-K y un T-72B3 con la red KMT-7.
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Ambos vehículos recibieron grandes superestructuras similares a rejillas, densamente cubiertas por cables de acero que envuelven las partes superior, trasera y parcialmente frontal de las torretas y los chasis.
Además, los chasis de los tanques también están protegidos con capas de cables, creando una apariencia de “erizo metálico”.
En el caso del T-80BVM, se instaló un sistema de guerra electrónica en la parte superior de la estructura, ampliando su capacidad defensiva contra drones enemigos.
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Según los analistas, esta protección improvisada fue diseñada para combatir drones FPV (First Person View), ampliamente utilizados en ataques de precisión contra vehículos blindados.
A diferencia de las coberturas metálicas estándar —conocidas como “blindajes de parrilla” o “tipo cobertizo”—, las nuevas estructuras pueden dañar las hélices de los drones, enredar el fuselaje y neutralizar la ojiva explosiva antes del impacto directo.
Sin embargo, los expertos señalan que estas adaptaciones aumentan significativamente el peso y el tamaño del vehículo, dificultando su movilidad y mantenimiento en el campo de batalla.
Fuente e imágenes: Militarnyi | Telegram @mag_vodogray. Contenido creado con IA y revisado por el equipo editorial.
